
Ante
la presión del lobby marroquí un Ayuntamiento de Francia se ve en la
necesidad de solicitar protección para deliberar en libertad a fin de
abordar un proyecto de ayuda al pueblo saharaui.
Por Ali Brahim Mohamed/ECS
París (ECS).- El alcalde de Ivry-sur-Seine, en los suburbios del sureste de París, Philippe
Bouyssou, denunció un comportamiento "terrorista" del régimen marroquí,
cuyos agentes fueron los responsables de perturbar una reunión del
consejo municipal de este pequeño pueblo sobre una ayuda humanitaria en
solidaridad con el pueblo saharaui.
Philippe
Bouyssou no se escatimó palabras para criticar a los "marroquíes [que]
vienen a perturbar las deliberaciones en el ayuntamiento de Ivry para
presionar e influir en la votación para apoyar un proyecto solidario con
niños de los campamentos de refugiados saharauis". El Consejo continuó
sus deliberaciones a puerta cerrada y bajo protección policial. El PCF
consideró que "es una presión inaceptable, cualesquiera que sean
nuestros desacuerdos políticos sobre la posición y de Marruecos, de
Francia y Argelia sobre el Sáhara Occidental". "Este tipo de presión
sobre un consejo municipal electo democráticamente, es totalmente
inaceptable", recalca.
El
alcalde pidió a sus colegas que continuaran las discusiones a puerta
cerrada donde votaron por unanimidad sobre una ayuda para los niños
saharauis. Posteriormente, los agentes de la DGED fueron expulsados de
la sala. "No es para nada un deseo de ocultar los debates, ya que se
retransmiten por en directo, sino que se ejerce una presión inapropiada
sobre nuestro Consejo Municipal", explicó el alcalde, antes de asegurar
que para deliberar sobre todos los puntos, un cordón policial custodioba
la puerta de la sala donde estaba reunido el Consejo Municipal. "Soy
alcalde desde hace mucho tiempo, pero nunca he experimentado algo así y
quiero decir que estoy enormemente escandalizado".
“Soy
alcalde desde 1995, y esta es la primera vez que un consejo municipal
tiene que celebrarse bajo protección policial. Es la primera vez !Porque
hay agentes marroquíes que han llamado a manifestarse frente al
ayuntamiento para interrumpir nuestro trabajo ante la deliberación a la
que se somete”, reiteró el alcalde, quien expresó su indignación por
esta situación inédita en la que un país extranjero pretende intervenir
sobre las capacidades de deliberación de un concejo municipal francés”.
"Es una cosa inaceptable y de una gravedad sin precedentes, nunca viví
algo así", reiteró, recordando que el régimen marroquí ya había montado
un golpe similar durante la huelga de hambre de la esposa de un preso
político saharaui encarcelado.
"Mostramos
nuestro total apoyo a Claude Mangin-Asfari en su huelga de hambre en
protesta por el encarcelamiento de su marido Naâma Asfari, no
cuestionar, y recibimos amenazas en ese momento por partes de agentes
marroquíes; de hecho, teníamos matones que daban vueltas por el
Ayuntamiento durante sus salidas diarias”, denunció. "Estas presiones en
una democracia son inaceptables", dijo el alcalde.
“Nunca
confundiré al pueblo marroquí con las políticas de su gobierno y los
abusos y denegaciones de justicia que se practican en este país por una
monarquía arcaica. Lo digo aquí y nunca voy a adquirir un pasaporte para
poder entrar a Marruecos. Me privo, al decir esto, y durante muchos
años, de cualquier posibilidad de reír por la noche en un Riad en
Marrakech. Lo asumo plenamente y no me lo pierdo en absoluto”, dijo muy
molesto Philippe Bouyssou, aludiendo -sin duda- a ciertos políticos
franceses acostumbrados a las noches abrasadoras de la ciudad roja.
Comentarios
Publicar un comentario