El Presidente de la República felicita a su homólogo ecuatoriano por el 213 aniversario de la independencia de su país SPS Bir Lehlu (República Saharaui), 10 de agosto de 2022 (SPS) – El Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO, Sr. Brahim Ghali, felicitó este miércoles a su homólogo ecuatoriano, Guillermo Laso Mendoza, con motivo del 213 aniversario del primer grito de independencia de la República del Ecuador, que coincidió con el 10 de agosto de 1809. En la carta de felicitación a su homólogo ecuatoriano, el Presidente de la República expresó “sus más sinceras felicitaciones, en nombre del pueblo y del gobierno de la República Saharaui, al hermano gobierno y pueblo del Ecuador, con motivo del 213 aniversario de la independencia”. “Este hecho histórico llevado a cabo por el valiente pueblo ecuatoriano, permitió sembrar las semillas de la liberación y emancipación en América Latina, así como el cumplimiento del sueño ...
Entrevista a Taleb Alisalem: «No queremos seguir sobreviviendo en campamentos de refugiados con arroz y harina»
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Entrevistamos a Taleb Alisalem, un joven saharaui de 28 años que
lucha por los derechos de su pueblo. Nació en los campamentos de
refugiados argelinos y, como el resto de saharauis nacidos a partir del
año 1975, no conoce su tierra. Llegó a España hace 20 años gracias al
programa Vacaciones en Paz, donde una familia de acogida le dio un techo
y le brindó la oportunidad de formarse. Su familia biológica está
dividida: su madre y sus dos hermanas residen en España, mientras que
sus dos hermanos ya están en la guerra que el pueblo saharaui libra
contra el ejército marroquí desde hace 18 días.
Sobre el papel ha habido paz con Marruecos desde el año 1991.
Sin embargo, eso no ha impedido que los militares marroquíes hayan
reprimido y violado los derechos de los saharauis en incontables
ocasiones, como en 2010, que arrasaron el campamento de Gdeim Zeik.
¿Cómo viviste este suceso?
A ver, la gente suele mezclar un poco. Por un lado, están los
campamentos de refugiados saharauis, que están en Argelia, y por otro
están los territorios ocupados por Marruecos. Después de adueñarse de
gran parte del territorio del Sáhara Occidental, Marruecos construyó un
muro para sellar toda la parte que ocupa, que es considerado el muro
militar más grande del mundo después de la muralla china. Mide 2700
kilómetros y separa los campamentos de refugiados de los territorios del
Sáhara Occidental, que controla el Frente Polisario- el Gobierno
saharaui-, que es como el 25% del territorio de la parte ocupada por
Marruecos. La gran parte de la población saharaui vive en los
territorios ocupados y convive con una importante cantidad de población
marroquí. Y lo que hizo Marruecos fue colonizar la tierra del Sáhara
Occidental. Y los saharauis que viven en las ciudades bajo ocupación
marroquí, siempre han vivido reprimidos, no han conservado ningún tipo
de derecho a la educación, a trabajar o a tener una economía mínima
sobre su tierra, que realmente es suya. Entonces esta población en el
año 2010, incluso antes, en los años 2005 o 2003, llevó a cabo grandes
protestas dentro de las ciudades ocupadas. Y al haber muchísimos más
colonos, al ser ciudades totalmente ocupadas y sitiadas por Marruecos, a
la hora de salir a una protesta, los saharauis rápidamente han sido
apaleados, detenidos y torturados.
En el año 2010, los saharauis llegaron a una nueva forma de protesta y
se fueron retirando poco a poco de El Aaiún, la capital y la ciudad más
grande del Sáhara Occidental. Todos los saharauis han ido saliendo de
allí para huir de los colonos y de su ocupación militar. Y construyeron
un campamento a 20 kilómetros de distancia de esta ciudad, en medio del
desierto. Y bueno, se fue agrandando y al final llegaron a ser más de
25000 personas que protestaban desde un campamento. De hecho se decía
que era la primera vez, desde el año 1975, que los saharauis estaban
juntos, porque los colonos marroquíes habían invadido sus ciudades. Se
sentían fuertes. Y desde ese campamento básico decidieron protestar y
gritarle al mundo cuáles eran sus reivindicaciones: el fin de la
ocupación ilegal de Marruecos en los territorios del Sáhara Occidental.
Tras 23 días de protesta, el ejército marroquí arrasó este campamento.
Cortaron el flujo de víveres. No podía entrar comida, ni agua, ni nada.
Primero les hizo pasar un poco de hambre y sed, y luego arrasaron con
todo. Hubo varias víctimas mortales, detenidos… En la actualidad, hay
más de 20 detenidos saharauis que están en las cárceles marroquíes desde
2010, considerados como presos políticos.
¿Por qué crees que se le permite a Marruecos saltarse ese alto al fuego?
Marruecos se siente fuerte porque está lo que conocemos como el
discurso político de los países democráticos, que respetan o apoyan los
derechos humanos, que apoyan a los pueblos y que respetan la legalidad
internacional. Y es muy bonito, muy romántico. Pero por otro lado, está
lo que se conoce como la realpolitik, que es cómo funciona el mundo
realmente. Marruecos tiene grandes apoyos, como el de Francia, Estados
Unidos o España, y se siente fuerte para incumplir todas las
resoluciones de las Naciones Unidas que pedían a Marruecos el derecho de
autodeterminación del pueblo saharaui, que se retirara de los
territorios que ocupa de forma ilegal… Marruecos ha incumplido todas
esas resoluciones. Ha saqueado incluso cuando la Corte Penal de la Unión
Europea ha dicho que los acuerdos y los tratados económicos con
Marruecos no deben incluir productos del Sáhara Occidental, ni la zona
marítima, porque ese es otro territorio. A pesar de eso, la Unión
Europea sigue colaborando con Marruecos, comprándole productos y
recursos del Sáhara Occidental que son saqueados de forma ilegal. Los
barcos europeos, incluidos los españoles, siguen pescando en el mar del
Sáhara Occidental, que es uno de los de los mares más ricos en pesca.
Hay una colaboración por parte de la comunidad internacional con
Marruecos que le permite ir siempre a más.
El
presidente de la República Saharaui, Brahim Gali, saluda a los jóvenes
que se han presentado como voluntarios para la guerra. Fuente: Twitter
@TalebSahara
Para empezar, invadió el Sahara de forma ilegal y no ha tenido
consecuencias. Ha violado los derechos humanos del pueblo saharaui y no
ha tenido consecuencias. Explota sus recursos naturales y no ha habido
consecuencias. Marruecos se siente fuerte para ir avanzando en su
invasión. La última envalentonada marroquí la vimos el pasado día 13 de
noviembre, cuando violó ese alto al fuego e invadió la zona sur del
Sáhara Occidental, conocida como Guerguerat, atacando a unos civiles que
estaban protestando.
Creo que esa fue la gota que colmó el vaso. Los saharauis después de
45 años esperando una solución, casi 30 años apostando por la vía
pacífica, suplicando el fin de esta situación a través de
manifestaciones políticas desde Europa, pidiéndole al mundo por todas
las vías legales que nos ayude y decirle «mira, nuestra causa es justa”.
El derecho internacional nos respalda. No hay ningún país en el mundo
que reconozca la soberanía de Marruecos sobre esos territorios. La
Cuarta Comisión de Descolonización de la ONU, sigue teniendo al Sáhara
Occidental como última colonia en África. ¿A qué esperan para iniciar
este proceso de descolonización?
No hubo una solución pacífica. Se siguen pisoteando nuestros derechos
y se siguen saqueando nuestros recursos. Marruecos sigue teniendo el
beneplácito, los aplausos y la complicidad de España y de gobiernos que
se hacen llamar democráticos y liberales. Entonces es por eso por lo
que, harto de esa espera y de que lo ignoren, el pueblo saharaui ha
decidido volver a la lucha armada. Y somos un pueblo pequeño. No somos
un pueblo que tengamos grandes apoyos económicos, ni políticos, ni que
tengamos grandes poderes armamentísticos. Pero sí que tenemos una causa
justa y estamos decididos. Y yo creo que hoy más que nunca hicimos bueno
nuestro lema “mejor morir por una causa que vivir esperándola”. Y es
por eso por lo que jóvenes saharauis de todo el mundo que están
estudiando en Cuba, en Bélgica o trabajando en Francia o en España, han
decidido dejar todas sus vidas, dejar sus casas, sus trabajos y volver
para luchar. Porque todos sentimos esa rabia y esa injusticia que ha
cruzado nuestra vida, que la ha marcado para siempre. Somos un pueblo
pequeño decidido a ir a por todas y a a conquistar lo que es nuestro.
En muchos Institutos de Enseñanza Obligatoria se realizan
actividades para conocer la situación de los saharauis. Se explica el
conflicto, cómo vivís en las jaimas y cómo habéis lidiado hasta ahora
con esta nefasta situación. Esta tarea divulgativa se contrapone con la
inacción del Gobierno. ¿Por qué el Gobierno español no toma partido en
esta situación?
Siempre se dice que España ha abandonado a los saharauis porque era
un momento complicado para la política española. Franco se estaba
muriendo, se estaba preparando la Transición… Entonces querían quitarse
marrones de encima y el Sáhara en ese momento era un marrón. Pero claro,
para quitarte el marrón de encima, no puedes pisotear los derechos de
un pueblo y dejarlo abandonado, ni pasar absolutamente de los
mandamientos y reglamentos de las Naciones Unidas que te pedía
descolonizar ese territorio. Eso quiere decir, que España debía entregar
el derecho a la autodeterminación a nuestro pueblo, la soberanía sobre
su tierra, la independencia a sus instituciones, para después marcharse,
que es lo que querían todas las potencias colonizadoras en África.
Lo que hizo España fue la salida fácil. Firmó un documento, los
acuerdos Tripartitos de Madrid, donde entregaba el territorio a sus dos
vecinos: Marruecos y Mauritania bajo las condiciones de que sacara a su
gente de allí a cambio de ciertos beneficios económicos sobre el
territorio. Y entonces entraron Mauritania por el sur y Marruecos por el
norte e invadieron ese territorio. Según la ONU, España sigue siendo la
potencia administradora del Sáhara Occidental hasta hoy en día, porque
España no lo ha descolonizado. Si España quisiera iniciar un proceso de
descolonización, lo podría hacer, y las Naciones Unidas obligaría a
Marruecos a cumplir y la gente no lo sabe. Porque legalmente el Sáhara
Occidental sigue siendo territorio español.
Y el último caso así lo vimos en Timor Oriental. Era una colonia
portuguesa que fue invadida por Indonesia y abandonada por Portugal.
Creo que fue en el año 99 o en el año 2000, cuando el Gobierno portugués
decidió responsabilizarse e iniciar el proceso de descolonización,
marcado por las pautas de las Naciones Unidas, y se le obligó a
Indonesia a abandonar ese territorio y darle la independencia, porque
seguía legalmente siendo territorio portugués y Portugal tenía la
capacidad. España tiene la llave. Inició este conflicto y tiene la llave
para solucionarlo. Pero no quiere.
Marruecos también tiene a España, hablando de forma un poco de calle,
le tiene cogido por los huevos. Primero por la inmigración, como
estamos viendo con las pateras que están llegando a Canarias que sirve
de amenaza a España. Es como una forma de decir “ni se te ocurra
posicionarte, aunque haya manifestaciones populares de saharauis y de
gente solidaria pidiendo una posición del gobierno. Pero ni se te
ocurra”. Por eso ha empezado a bombardear con personas. Usan la
inmigración para presionar. Luego fue Marlaska a Marruecos y 24 horas
después dejaron de llegar pateras. No ha llegado ni una patera a
Canarias desde entonces.
Y, en segundo lugar, está el tema de la seguridad y no lo digo yo, lo
han dicho muchos periodistas con sus investigaciones. En España hay
muchísimos marroquíes y muchísimas mezquitas. Los servicios secretos
marroquíes controlan casi todas las mezquitas y con eso también
controlan el discurso, que pueden hacer que la población sea más o menos
extremista. Los imanes pueden subir el tono o bajar el tono. Esto
quiere decir que en los momentos en los que España se ha alejado de las
posiciones políticas de Marruecos, por X razones, hubo atentados. Hubo
mezquitas donde preparaban a grupos de chavales marroquíes que
cometieron atentados en este país.
Y a todo esto hay que sumarle la venta de armas entre España y
Marruecos. Mientras nos dicen que hay que acabar con el conflicto, el
Gobierno continúa vendiendo armas a Marruecos.
Sí. De hecho la Constitución española, a través de los derechos
humanos, prohíbe vender armas a territorios que se encuentran en
conflicto armado. Creo que la primera vez fue con el Gobierno de José
Luis Rodríguez Zapatero. Por primera vez en la historia, no solo se
vendió armas, sino que se regalaron y se donaron armas a Marruecos. Creo
que la Armada Española regaló unos 50 o 60 hummers equipados a
Marruecos y lo fuerte es que, justo un mes después, nos mandaron videos e
imágenes de esos hummers que estaban siendo utilizados en las ciudades
ocupadas del Sáhara Occidental para reprimir a la población saharaui. O
sea que España ya no es que solo calle o no apoye al pueblo saharaui o
no asuma su responsabilidad de descolonizar, sino que apoya y es
cómplice del genocidio que ha sufrido el pueblo saharaui y la represión
que ha sufrido, y que está sufriendo a día de hoy. España sigue
vendiendo y regalando armas a Marruecos. Lo hemos denunciado y lo
estamos denunciando, pero no hay respuesta por parte del mundo
internacional.
Y en este contexto, ¿Qué papel tiene el movimiento solidario español?
Es que ha pasado una cosa. En España la gente es muy consciente del
conflicto. Se han creado muchas asociaciones de apoyo al pueblo saharaui
y se organizó el programa Vacaciones en Paz, que gracias a este
programa pude venir yo y muchos niños más. Hay una cooperación en todo
lo que respecta a la ayuda humanitaria, a proyectos en los campamentos
de diferentes tipos. Está muy bien y tiene el beneplácito del Gobierno,
de las instituciones y del resto de poderes, porque es una tarea
humanitaria. Pero cuando llegamos a las posiciones políticas, algo
falla. Estas asociaciones tienen financiación para que hagan todos los
trabajos humanitarios, pero luego a nivel político, no creo que tengan
influencia. No se les permite tener influencia. Hace poco escuchaba en
una entrevista a un dirigente saharaui que decía: “las posiciones
políticas importantes de peso de España, las dice Rabat”. Luego Madrid,
para no sentirse mal, nos manda camiones de arroz. Entonces creo que por
ahí van los tiros, que España juega a ese doble juego de vender armas a
Marruecos y a nosotros donarnos camiones de arroz y de harina. Pero es
que nosotros no queremos seguir sobreviviendo en campamento de
refugiados con tu arroz y harina. Lo que queremos es que asumas tu
responsabilidad histórica y que respondas ante la historia y que des la
cara.
La decepción que hay con Unidas Podemos, Izquierda Unida,
Pablo Iglesias, Alberto Garzón, parte de todo eso ¿no? Porque son
personas o partidos políticos que siempre han apoyado la causa saharaui.
Al llevar aquí toda la vida, al final acabas teniendo problemas de
identidad, eres casi más de aquí de allí. Es verdad que me interesa
muchísimo el panorama político español como ciudadano porque llevo toda
la vida aquí. He participado en el 15M, he vivido casi todo el proceso
del nacimiento de Podemos casi con la misma euforia y las mismas ganas
de cambio que cualquier joven español de izquierdas. Fui a los mítines
de Pablo Iglesias a dar todo mi apoyo y bueno, yo tenía esperanzas. Y no
sólo de que se fuera a crear un cambio político en España, sino también
porque en el discurso de Podemos, y de Pablo Iglesias y de toda esa
gente que venía a hacer el cambio en España, traía reformas para
arreglar todos los errores que se hicieron en el pasado. Venían con
ganas de eliminar esa España franquista que cometió errores. Y una de
las cosas que abanderaba Podemos, y Pablo Iglesias personalmente, era la
descolonización del Sáhara Occidental. Pablo Iglesias prometió
reconocer la República Árabe Saharaui Democrática como un Estado
Independiente e iniciar el proceso de descolonización.
La decepción llega cuando ves que una vez en el Gobierno, ni Alberto
Garzón ni Pablo Iglesias asumen ni responden ante sus promesas.
Realmente decepcionante. Y a mí personalmente me da mucha pena. Me
gustaría trasladar el sentimiento cuando sientes hasta admiración por
una persona, pero nos ha fallado. Porque creo que las cosas se pueden
hacer de otra manera y creo que se podrían terminar muchas cosas. La
política es un juego muy sucio, que puedes incluso renunciar a algunas
promesas, pero cuando es una cosa tan clara, como cuando hay un pueblo
que sufre, que está haciendo refugiados desde hace 45 años, que está
siendo bombardeado, que te llegan las imágenes brutales de derechos que
están siendo pisoteadas… Creo que en esto no se puede callar y que no se
puede ceder. Y si se tiene que romper el pacto progresista, pues que se
rompa. Porque está muriendo gente y es un motivo de peso. Sólo hemos
recibido silencio por su parte. Hemos hecho una campaña para que llegue
el mensaje a Pablo Iglesias y a Garzón, pero nada. Y lancé un tweet a
Gabriel Rufián, que retuiteó, para que dijera en el Congreso de los
Diputados a este Gobierno progresista que vender y regalar armas a
Marruecos es un acto de cobardía y traición al pueblo saharaui, que
España sigue siendo responsable del Sáhara Occidental.
¿Por qué crees que la mayoría de los medios en España no
informan más en profundidad de la realidad que hay en el Sáhara
Occidental? ¿Crees que hay desinformación sobre este conflicto?
Marruecos es casi como una mafia. Lo que hizo fue imponer un bloqueo
mediático, además de rodearse de apoyos políticos importantes para
proteger su ocupación ilegal en el Sáhara Occidental. Y le ha funcionado
perfectamente. Aparte de iniciar una campaña diplomática internacional
para silenciar cualquier intento del Gobierno saharaui y de los
representantes del pueblo saharaui para transmitir el mensaje de su
pueblo, han llevado a cabo un bloqueo en todos los sentidos. Y uno de
ellos, es el bloqueo informativo, donde hay una presión clara y real
sobre los medios de comunicación. Marruecos tiene lobbys en España, en
Bruselas, etc. que presionan. Y tienen empresarios españoles que son
accionistas o que financian grupos como Mediaset, Unidad Editorial o
Prisa, que en el momento en el que El Mundo o El País
publica una noticia sobre el pueblo saharaui, Marruecos contacta con ese
empresario, que está financiando de algún modo ese medio, y dice “oye,
este tema no lo tocamos”. Y así en todo el mundo. Hay un bloqueo
mediático brutal. Al principio, yo no pensaba que fuera así, pero hasta
intentaron boicotear una charla que di sobre los campamentos de
refugiados en la Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz. Incluso hubo
llamadas por parte del cónsul en Andalucía para que no se hiciera. Y me
ha pasado también en Londres, cuando acompañé a mi prima a hacer una
presentación de un documental que hizo sobre la mujer saharaui. Le
tuvieron que poner seguridad porque recibía llamadas de amenazas. Íbamos
por Londres con dos policías británicos escoltándonos.
Y estos días que estamos manifestándonos, Marruecos ha lanzado un
comunicado interno diciéndole a su población que salga a la calle a
gritar que el Sáhara es marroquí, porque es un tema que a la población
marroquí ni le va ni le viene, y como no sabe de qué va la historia, no
ha salido nadie. Esto es una cosa del Gobierno de Marruecos. Y en España
ha lanzado desde todos sus consulados una amenaza a su población
marroquí diciéndoles que, si no acuden a las manifestaciones en masa, no
se les va a hacer ningún documento identificativo. Si necesitan
pasaportes, si necesitan ir a Marruecos, no se los van a hacer si no
salen a manifestarse. Hasta el periódico marroquí más pequeñito, con 100
lectores, si publica algo sobre el Sáhara, de algún modo le llegará la
presión. Y si no le llega la presión porque alguien llama, le llegará a
través de un hackeo o boots que le lancen mensajes del tipo: “El Sáhara
es marroquí”, como me está pasando a mí. Y ya somos varios activistas en
Twitter que estamos recibiendo un bombardeo de mensajes automatizados
insultándonos. También por mensajes privados.
¿Son continuas las amenazas?
Sí. Las personas que estamos denunciando esta situación en redes
sociales, desde distintos países, estamos acostumbrados a recibir
amenazas. Y a algunos compañeros les han quitado las cuentas. Pero es
una guerra que también tenemos que librar. Es otra batalla y tenemos el
enemigo en frente vayamos donde vayamos. Llega un punto en el que ya
pasas de los mensajitos o fotos de amenazas con una bala.
Acerca del conflicto del Sáhara Occidental
A comienzos del siglo XX, las diplomacias francesas y españolas
trazaron y aprobaron las líneas que demarcarían sus correspondientes
colonias africanas, acordando las actuales fronteras del Sáhara
Occidental. El acercamiento efectivo entre las autoridades del Sáhara
Occidental y la Monarquía de Alfonso XIII, se produjo a colación del
archiconocido desastre de Annual, culminando con un control militar absoluto por parte de la administración española en 1934.
De hecho, estas líneas coloniales fueron decisivas para el futuro de
España, puesto que en aquellos círculos de combatientes se fundó un
nuevo tipo de militar español, curtido y herido en un medio hostil y
sangriento, muy agresivo, y con una cosmovisión antipolítica pero
imbuida igualmente por un fuerte sentimiento nacionalista. En estos
círculos, se instruyó y creció militar e ideológicamente Francisco
Franco, que en el año 1916, con tan sólo 23 años, ya era comandante.
El desastre de Annual se saldó con la cifra estratosférica de la
muerte de 10.000 soldados españoles y, se estuvo muy cerca de perder la
ciudad de Melilla. Avanzando en el tiempo, el principal problema del
gobierno de Arias Navarro en el año 1975 , fue sin ninguna duda, la
cuestión del Sahara, coincidiendo con la agonía de Franco. Desde la
década de 1960 y, coincidiendo con la descolonización africana de las
potencias europeas, Carrero Blanco consiguió paralizar el proceso de
descolonización español de este territorio fundamentalmente por dos
motivos: en primer lugar, por su ideología colonialista, y en segundo
lugar, porque se habían descubierto un puñado de riquezas mineras – como
el fosfato- y pesqueras.
A partir de 1970, se produjeron algunos incidentes violentos protagonizados por saharauis, soliviantados con la muerte de algunos de ellos a manos de las tropas españolas.
Sin embargo, poco después se organizó un movimiento partidario por la
independencia del territorio denominado ‘Frente Político de Liberación
del Sahara y Río de Oro’ – o Frente Polisario-, que desde un primer
momento tuvo el apoyo de una Argelia que había logrado efectuar un
proceso de liberación de las garras francesas.
Posteriormente, el gobierno Marroquí aludiendo a derechos históricos
sobre la zona, planteó a las Naciones Unidas la retirada de España del
territorio. La dictadura franquista, acosada tanto en el interior como
en el exterior, y con Marruecos y los saharauis en su contra, decidió solicitar a las Naciones Unidas que garantizara un referéndum para decidir el futuro del territorio.
El rey Hassan II, al no estar de acuerdo con la decisión de las
autoridades españolas, improvisó y formalizó una denuncia ante el
Tribunal Internacional de la Haya, que finalmente falló, a finales de
octubre de 1975, en aceptar el referéndum de autodeterminación del
pueblo del Sahara.
La respuesta del rey Hassan II fue rápida y contundente. Contando con
la inhibición del gobierno de los Estados Unidos organizó la Marcha Verde
integrada por centenares de miles de civiles marroquís que se acercaban
a las fronteras del Sahara después de que las autoridades competentes
declarasen medidas estrictamente defensivas de carácter militar.
Asimismo, el gobierno de Arias Navarro se mostraba imposibilitado al
calor de sus flaquezas a iniciar un conflicto armado contra Marruecos
que pudiera cuestionar la posesión de los territorios de Ceuta y
Melilla. Tras el paso del Príncipe Juan Carlos dando ánimos y seguridad a
las tropas españolas en el Sahara, se firmó el pacto Tripartito de
Madrid por el que España se retiraba del Sahara y cedía la
Administración a Marruecos y Mauritania. Finalmente, este último
desistió, quedando el territorio a merced de Marruecos, siendo hasta el
momento un espacio controlado, y no declarado por las Naciones Unidas
como territorio libre.
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