Madrid (ECSAHARAUI)
Por Haddamin Moulud Said/ECS

El
Sáhara Occidental es el territorio con mayor densidad de minas del
mundo entero. Y ocupa ese desgraciado ranking, gracias a un muro
fuertemente fortificado con todo tipo de armas, radares y equipos de
visión diurna y nocturna, de más de 2700 km de longitud, que ha
construido Marruecos, dividiendo el Sáhara Occidental en dos partes.
Ese
muro, a lo largo de sus 2700 km de longitud, está vallado con alambre
de espino, tiene zanjas de más de un metro de anchura y dos metros de
profundidad, está infestado de campos de minas en su cara exterior y, en
su cara interior, exhibe un auténtico museo de equipos, máquinas y
aparatos que no sirven para otra cosa que no sea para matar a personas,
animales o plantas.
En
un territorio mayoritariamente desértico, denominar a esa herida en la
tierra, con el nombre de “muro de arena” es un insulto a la naturaleza y
a la inteligencia del hombre.
Olvidarse
de su función de división, de ocupación militar extranjera, de
agresión, de exilio. Olvidarse de todas las artes para matar que guarda
en su interior. Olvidarse de los inmensos campos minados sembrados a lo
largo de toda su cara exterior. Olvidarse del alambre de espino que lo
acompaña en longitud. Olvidarse de todo eso y llamarlo “muro de arena”
es ciertamente una perversión del lenguaje.
En
su versión francesa, el último informe sobre el Sáhara Occidental,
elaborado por el Secretario General de NNUU, de fecha 23 de septiembre
de 2020 (S/2020/938), cita la palabra “mur de sable/muro de arena” en
alusión al muro de la vergüenza marroquí, en treinta y ocho ocasiones.
Es decir, para Antonio Guterres, toda esa maquinaria de sangre, fuego,
dolor y ocupación extranjera, no es más que un simple “mur de sable”.
Sin
embargo, en las cuatro ocasiones siguientes, los muros pierden su
carácter benévolo, pierden su encanto desértico y arenoso y pasan a ser
muros que matan, muros horrendos:
- Párrafo 28. À l’est du mur, les forces militaires du Front POLISARIO se sont montrées bien moins coopératives que par le passé. ((Párrafo 28. Al este del muro, las fuerzas militares del Frente POLISARIO han cooperado mucho menos que en el pasado)).
- ...Le
Polisario ont régulièrement refusé que les patrouilles de la MINURSO
accèdent à la plupart de leurs unités....les patrouilles terrestres de
la MINURSO ont en général pu procéder à distance à des observations
visuelles, les unités étant entourées de murs bas.
((....El Polisario se ha negado sistemáticamente a permitir que las
patrullas de la MINURSO accedan a la mayoría de sus unidades... las
patrullas terrestres de la MINURSO por lo general pudieron realizar
observaciones visuales adecuadas de las unidades a distancia, debido a
los muros bajos que rodean las unidades))
- Párrafo 47.... avec le Front POLISARIO à l’est du mur. ((Párrafo 47.... con el Frente POLISARIO al este del muro))
- Párafo
53....Des limitations préventives des mouvements du personnel des
Nations Unies entre l’ouest et l’est du mur de sable ont entravé la
fourniture de biens et services essentiels aux bases d’opérations à
l’est du mur.
((Párafo 53 ... Las restricciones preventivas al movimiento del
personal de las Naciones Unidas entre el oeste y el este del muro de
arena han obstaculizado la entrega de bienes y servicios esenciales a
las bases de operaciones al este del muro)).
Es
decir, cuando el informe se refiere a los saharauis, no hay necesidad
de edulcorar los muros y se citan con toda la carga agresiva que llevan.
En cambio, cuando el informe se refiere a Marruecos, los muros pierden
su agresividad y se convierten en inertes “muros de arena”.
En
la versión española del informe, el asunto es igual de escandaloso. El
Secretario General de NNUU, para encubrir la ilegalidad del muro
marroquí, para edulcorarlo, lo denomina “berma”, en lugar de muro. Para
reducir la carga reprobable de la construcción marroquí, repite esta
expresión cuarenta y una veces.
En
cambio, la expresión “muros”, en plural, aparece una única vez. Y qué
curioso, en esta única ocasión, la expresión “muros” se utiliza cuando
toca hablar de los muros de arena que rodean las unidades del ejército
saharaui en los territorios liberados (son simples montones de arena sin
ningún otro elemento adicional, ni minas, ni alambres, ni radares, ni
equipos de visión diurna y nocturna, ni nada.).
La
versión inglesa del informe de 23 de septiembre de 2020, es básicamente
idéntica. La utilización del término “Berm” en lugar del término
“Wall”, persigue la misma finalidad: mentir y confundir a la opinión
pública internacional, para que no haya ningún paralelismo con el “Wall”
de Israel en Palestina.
Al
margen del uso de los términos “Wall/Berm” en la ingeniería militar o
en las academias militares, es evidente que, para la opinión pública
internacional, el término “Wall” tiene una carga peyorativa mucho mayor
que el término “berm”. En la conciencia de la opinión pública
internacional, el término “Wall” está asociado a ocupación, agresión e
ilegalidad, asociación de la que se libra el término “Berm”.
E,
igualmente, reserva el uso de la expresión “Wall” únicamente para
aludir a los montículos de arena que circunvalan las unidades del
ejército saharaui.
Sin
embargo, el recurso del Secretario General de NNUU a las más refinadas
técnicas de la hermenéutica, para encubrir la ilegalidad del muro
militar marroquí en el Sáhara Occidental, no hace sino hundirlo aún más
en la miseria moral e intelectual. E incapaz de defender, en el Sáhara
Occidental, lo que defendía en Timor Leste, Antonio Guterres, se
arrastra detrás de Marruecos, intentando tapar lo que un simple clic
con Google Earth deja a la vista.
La Corte Internacional de Justicia, en su dictamen sobre las consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en el territorio ocupado de Palestina,
en sus versiones inglesa y española (A/ES-10/273), utiliza siempre la
expresión “Muro/Wall”, nunca utiliza la expresión “Berma/Berm”.
En todos sus informes sobre Palestina, como por ejemplo, el de 10 de
octubre de 2003 (S/2003/947) o el de 29 de noviembre de 2004
(S/2004/909), el Secretario General de NNUU, utiliza la expresión
“Muro/Wall”. Incluso reitera, en varias ocasiones, la expresión “muro
ilegal”, “muro de separación”. Nunca utiliza la expresión “Berm/Berma”.
Al principio de todo, en el año 1990, cuando NNUU se involucra en la
cuestión del Sáhara Occidental, el Texto del Plan de Arreglo propuesto
por el Secretario General de NNUU y acordado por las partes, empleaba el
término “sand Wall/mur de sable/muro de arena” (párrafo 56 e inciso a)
del mismo párrafo 56 del informe del Secretario General de NNUU)
(S/21360), de 18 de junio de 1990. Es decir, no hay rastro de la
expresión “berm/berma”.
Diez años más tardes, párrafo 13 del informe de 20 de junio de 2001
(S/2001/613), empieza la penetración del término “berm/berma”. Y aparece
entre paréntesis, de la siguiente manera: en la versión inglesa dice:
“defensive sand-wall (berm)” y en la versión española dice: “muralla
defensiva de arena (berma)”.
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