El Presidente de la República felicita a su homólogo ecuatoriano por el 213 aniversario de la independencia de su país SPS Bir Lehlu (República Saharaui), 10 de agosto de 2022 (SPS) – El Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO, Sr. Brahim Ghali, felicitó este miércoles a su homólogo ecuatoriano, Guillermo Laso Mendoza, con motivo del 213 aniversario del primer grito de independencia de la República del Ecuador, que coincidió con el 10 de agosto de 1809. En la carta de felicitación a su homólogo ecuatoriano, el Presidente de la República expresó “sus más sinceras felicitaciones, en nombre del pueblo y del gobierno de la República Saharaui, al hermano gobierno y pueblo del Ecuador, con motivo del 213 aniversario de la independencia”. “Este hecho histórico llevado a cabo por el valiente pueblo ecuatoriano, permitió sembrar las semillas de la liberación y emancipación en América Latina, así como el cumplimiento del sueño ...
... Y EL BRAVO PUEBLO SAHARAUI REALIZÓ EL FISAHARA
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La población saharaui saca adelante su propio festival de cine tras la pérdida de fondos del FiSahara
La Escuela de Cine del Sáhara Occidental ha logrado celebrar con
sus propios medios el festival de cine que cada año se organiza en los
campamentos de refugiados de Tinduf
El FiSahara contaba normalmente con el apoyo económico de España y la presencia de personalidades artísticas internacionales
"La
voluntad y la capacidad de organización y de asistencia del pueblo
saharaui no depende de ayudas internacionales", afirman los
organizadores
El público saharaui asiste a la proyección de documentales del Festival de Cine del Sáhara Occidental FiSahara 2018
FiSahara / Javier Corcuera
"Somos los hijos de los que han
creado la República Árabe Saharaui Democrática en medio de la nada, sin
contar con ningún medio". Con estas palabras, Brahim Chagaf,
el coordinador académico de la única escuela de cine con la que cuenta
el territorio del Sáhara Occidental, zanja cualquier duda acerca de la
capacidad de la población saharaui para organizar su propio festival de
cine después de que, este año, el FiSahara estuviera a punto de
suspenderse.
Dos vuelos chárter cancelados y la falta de un presupuesto
internacional con el que habitualmente cuenta la organización del
festival han servido para que la población saharaui "tomase las riendas"
del evento y demostrase que "hay gente cualificada y que es capaz de
llevarlo a cabo", explica Chagaf en una conversación con eldiario.es.
Los conocimientos y el entusiasmo de sus alumnos, asegura, lo avalan.
Las 13 ediciones pasadas del FiSahara contaron con la
participación de distintas personalidades del mundo artístico, que
viajaron al campamento de refugiados de Dajla, en Tinduf (Argelia), para
contribuir a la visibilización, a través del cine, de un conflicto que
no se resuelve: la ocupación marroquí del Sáhara Occidental desde 1975.
Con la presencia de personalidades reconocidas, periodistas y
activistas, los organizadores buscan, edición tras edición, llamar la
atención de la sociedad española y la comunidad internacional sobre "la situación de olvido en la que se encuentra el pueblo saharaui".
Lo han hecho a pesar de las dificultades que, sostienen, supone llevar a
cabo un evento de estas características en un campamento de
refugiados. "La situación del Estado español de crisis económica ha
hecho que se recorten ayudas a operaciones internacionales, es difícil
encontrar fondos", admite Sato Díaz, miembro de la Coordinadora estatal
de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS). Cada persona que se
desplaza supone un gasto que asumen directamente organizaciones como
CEAS, y este año la imposibilidad de afrontarlo casi les deja sin
festival.
La Escuela de Cine del Sáhara Occidental ha puesto a punto el salón de actos de Dakhla para el evento
FiSahara / Javier Corcuera
Pero, como dice Chagaf, allí "no creen en la palabra
'imposible". La población saharaui ha brillado con luz propia por su
determinación de seguir adelante con el evento, a pesar de que los
aviones que trasladaban al equipo técnico de España y a figuras públicas
del país tuvieran que cancelar su travesía.
La vida en la ocupación, única protagonista
La esencia del evento consiste en premiar a las películas que son
exhibidas para los participantes e invitados. Este año, todas las cintas
tenían como protagonista las condiciones de vida en la zona ocupada por
Marruecos y fueron proyectadas con el equipo técnico y el material de
la propia Escuela de Cine.
La ganadora de este año ha sido Sukeina: 4.400 días de noche,
un corto de la activista local Sukeina Yedehlu que también fue premiado
en el festival de Cine y Derechos Humanos de Madrid el año pasado. El
segundo lugar fue para El loco del desierto, un
documental sobre un ciudadano que utilizaba botellas en el campamento de
refugiados de Auserd (Tinduf, Argelia) para construir refugios, y el
tercero para Tres cámaras robadas, sobre la libertad de acceso a la información.
El único que sí pudo con Chagaf y el resto de sus compañeros fue el
viento: pese a que lo intentaron en numerosas ocasiones a lo largo de
los cuatro días que duraron las proyecciones, no lograron instalar la
pantalla en la zona más desértica del Sáhara Occidental, como suelen
hacer. "Perdimos un poco la esencia del FiSahara, que consiste en que la
gente pudiese ver el cine bajo las estrellas", lamenta Chagaf.
A pesar de las dificultades, la edición ha sido descrita como un
"éxito" por el área de coordinación. "La voluntad y la capacidad de
organización y de asistencia del pueblo saharaui no depende de ayudas
internacionales", afirma Díaz.
"La escuela tiene un papel fundamental"
Ponerse a prueba no fue la única razón por la que desde la Escuela de
Cine decidió celebrar el FiSahara con sus propios medios. Este año, la
muestra ha tenido una duración de cuatro días, en los que el alumnado
"ha trabajado codo a codo" para que el único salón de actos con el que
cuenta Dajla fuese el foco de atención de toda la población.
La labor que se lleva a cabo en la escuela tiene una gran importancia
para la gente que reside en el campamento. Allí, están acostumbrados a
tener que desplazarse cientos de kilómetros para obtener una formación
más avanzada en el campo audiovisual, pues los recursos académicos son
escasos. "Gracias a FiSahara se nos dio la oportunidad de formarnos en
la escuela sin salir de casa, por así decirlo. Descubrimos la magia del
cine", cuenta Chagaf.
"La formación local nos sirve muchísimo, es muy interesante hacer ese
intercambio entre culturas pero en nuestro caso, como cineastas, que
somos lo cuencos que contendrán la cultura de los saharauis –que es oral, pues no ha sido escrita –, la formación local nos ayuda a no alejarnos de la realidad", concluye Chagaf.
Todos los esfuerzos están concentrados ahora en la edición de 2019,
para el que la organización espera contar con los fondos internacionales
que suele recibir. De momento, el próximo FiSahara tiene otro apoyo, el
mismo que les hace resistir: la garra y la imaginación de la población
saharaui.