Un alemán para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental


Un alemán para solucionar el conflicto del Sáhara OccidentalNaciones Unidas quiere dar un nuevo impulso a la solución del conflicto sobre el Sáhara Occidental con el nombramiento de un peso pesado político como Enviado Personal del Secretario General de la ONU a la zona. Será el expresidente de la República Federal de Alemania, Horst Köhler, cuyo nombre ya sonaba después de la dimisión del diplomático estadounidense Christopher Ross en marzo pasado. A falta de la confirmación oficial, el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario han aprobado la elección del alemán por el nuevo jefe de la UNO, el portugués António Guterres, según informaron varias agencias.

Tras ocho años en el cargo, Ross se había ganado la dura oposición del gobierno de Rabat. Köhler ha demostrado un notable interés por África durante su tiempo como director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque no ha transcendido su posición sobre la situación en el Sáhara Occidental, la colonia española que fue ocupada por Marruecos en 1975.
El expresidente alemán, de 74 años, llegó tarde al mundo de la diplomacia internacional. Ese economista y politólogo pasó la mayor parte de su carrera en las finanzas públicas. Tras pasar por varias administraciones en Alemania fue secretario de Estado de Hacienda en el gobierno de Helmut Kohl en los 1990, y se hizo militante de la Unión Democristiana (CDU) del canciller. Formó parte del equipo negociador del Tratado de Maastricht que creó la unión monetaria. Luego fue presidente de la patronal de las cajas de ahorro alemanes y del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo.
En 2000, el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder logró que Köhler fuese nombrado director general del FMI. Durante estos años, hizo varios viajes a países africanos y se apuntó a la campaña para erradicar la pobreza encabezada por el cantante de U2, Bono. El músico irlandés dijo de Köhler que era uno de los dirigentes internacionales que más se involucraban con África.
Tras finalizar su mandato en 2004, la canciller democristiana Angela Merkel le propuso para presidente de la República, un cargo más simbólico que de poder real. Fue reelegido para un segundo mandato pero dimitió en marzo de 2010 por la gran polémica que había suscitado una entrevista suya durante una visita a las tropas alemanas en Afganistán en la que aparentemente justificaba que estas misiones militares también perseguían motivos comerciales.
“Mi impresión es que nos estamos dando cuenta en nuestra sociedad de que un país del tamaño del nuestro, con su orientación hacia el comercio exterior y por ello dependencia del comercio exterior, debe saber que, en casos extremos, también hace falta la intervención militar para proteger nuestros intereses, por ejemplo rutas de comercio libres o evitar la inestabiliad regional que tendría un impacto negativo en nuestras oportunidades para el comercio, los puestos de trabajo e ingresos”, dijo el presidente alemán.
En los últimos años, Köhler ha participado en gremios de la ONU. Además, este alemán que nació en un pueblo que hoy es Polonia es asesor internacional de Kulczyk Investments, la sociedad que gestiona el patrimonio de una de las familias más ricas de este país de Europa del Este.