Polémica en la bienal de Venecia por una tienda saharaui


ÁNGEL GÓMEZ FUENTES-

Un enfrentamiento diplomático ha sorprendido en la Bienal de Arquitectura de Venecia. Marruecos ha mostrado su ira por la instalación de una tienda de campaña del Sahara Occidental, la antigua colonia española. Curiosamente no está en Venecia el pabellón de Marruecos, pero en cambio el Sahara Occidental ha hecho un notable despliegue propagandístico de su instalación veneciana. El asunto no podía pasar desapercibido en Rabat y el periódico marroquí «Telquel», en lengua francesa, ha puesto todo el foco en el caso. Aunque en realidad el Sahara Occidental no figura en la lista oficial de los participantes en la Bienal de Arquitectura 2016, sí aparece en la de los participantes, suscitando la indignación de Marruecos: «El Sahara Occidental no existe como Estado», ha protestado Rabat.(...)

La tienda de campaña saharaui ha sido colocada en un jardín, dentro del recorrido de la prestigiosa exposición de la Bienal. La instalación fue realizada por el arquitecto alemán Manuel Herz, en colaboración con la «Unión nacional de las mujeres saharauis». Herz ha explicado así su instalación: «Es una elección ponderada y su colocación en un jardín representa un poco la situación política de un país que aún no está reconocido por todos». El interés del arquitecto alemán ha sido el plantear un caso aislándolo de prejuicios: El campamento que todos creen como un puesto de emergencia, miseria y pobreza se convierte en un modelo de organización de vivienda para refugiados de todo el mundo. «A pesar del conflicto en curso, los saharauis han logrado construir un lugar de emancipación y de autogobierno, verdaderamente democrático y no un lugar de miseria», ha sentenciado Manuel Herz.
Marruecos, por boca del arquitecto Tarik Oualalou, comisario del pabellón marroquí en la anterior edición de la Bienal, ha descalificado la instalación saharaui: «Es un proyecto instrumentalizado y de propaganda».
El director de la Bienal de Arquitectura 2016, el chileno Alejandro Aravena, ha preferido mantenerse alejado de la polémica, subrayando que su interés solo ha sido el de promover las arquitecturas que están emergiendo en todas las partes del mundo. Precisamente, esta XV Bienal de Arquitectura premió al Pabellón de España con el León de Oro, destacando el jurado que se había hecho «una selección cuidadosa de los arquitectos españoles emergentes».